Webcomics, huracanes y colonialismo en Puerto Rico

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María Fernanda Díaz-Basteris
University of California, Davis

A finales del siglo XX en un esfuerzo por diversificar su fuerza de trabajo y su producción cultural las compañías Marvel Comics y DC Comics comenzaron a emplear diagramadores, coloristas, dibujantes y escritores de origen puertorriqueño. Algunos ejemplos internacionalmente reconocidos son George Pérez que revivió a Wonder Woman en los años 80; Iván Vélez co-creador de Blood Syndicate en los 90 y Edgardo Miranda co-creador de Guardians of Infinity en 2016. Ambas compañías tienen una larga tradición de mano de obra puertorriqueña para producir súper héroes masivos. Algunos artistas crean los productos desde la isla, pero la mayoría trabaja desde los E.E.U.U.

Mi curiosidad por cotejar estos datos con la posibilidad de encontrar a mujeres puertorriqueñas que hacen cómics independientes, dentro de la isla, dio origen a mi investigación. Este artículo es parte de los resultados de años de trabajo de campo entre California, Nueva York y Puerto Rico.

Figura 1. Panel de Rosa Colon, https://rosacolonguerra.com/who-am-i (2019). Cortesía Rosa Colon.

Actualmente mi investigación se concentra en la producción artística y la gestión cultural del primer colectivo de arte secuencial femenino puertorriqueño denominado Soda Pop Comics (SPC). Dicho estudio artístico queer y LGBT incluyente, basado en San Juan, fue creado en el 2007 por la ilustradora Rosa Colón y la escritora Carla Rodríguez. El compromiso social del colectivo y su gestión cultural intervienen desde varias aristas en la escena local del cómic, estableciendo consistentes espacios autónomos de diálogo, creación y distribución del arte secuencial puertorriqueño. A partir de 2014 SPC puso en marcha “Tintero” festival anual de cómic independiente puertorriqueño. Este evento convoca, premia y publica los mejores cómics independientes locales. Cada año el festival ha funcionado como plataforma y escuela artística para el público joven boricua.

SPC pone las pautas, con altos estándares de calidad, para una constante producción de arte secuencial independiente dentro de la isla. Como parte de su gestión cultural SPC convocó en diciembre de 2017 a la comunidad puertorriqueña a poner imagen a la desdicha, proporcionando una explicación gráfica a los desastres ocurridos. Como resultado se publicó la antología denominada Nublado, la cual se distribuyó en archivo pdf en marzo de 2018. Este texto reúne catorce cómics independientes que revelan la profundidad de la herida causada por el huracán María. Las narrativas gráficas que ha reunido y producido SPC denuncian el mal manejo de los recursos naturales, económicos y políticos, visibilizan la tristeza, la desesperación y la herida de la juventud puertorriqueña.

Sostengo con este trabajo que la ilustradora Rosa Colón hace política con sus webcomics1. Los cómics digitales aquí mostrados son la representación artística virtual del desastre puertorriqueño y sus consecuencias sociales. El arte de SPC produce significados en relación con el trauma generado por el desastre natural del huracán María, tanto como por el consistente colonialismo norteamericano. Estos textos abarcan dimensiones políticas más allá de los fines estéticos o de entretenimiento que naturalmente se asumen al especular sobre la narrativa gráfica. Los eventos, las convocatorias, los concursos y las publicaciones de SPC reconstruyen lazos afectivos dentro de la comunidad local, generan una profunda sensación de pertenencia e invitan a la audiencia internacional a la reflexión y a la empatía anticolonial. Todo lo anterior le asigna al cómic independiente puertorriqueño un potencial único: funcionar como espacio de amortiguación social, donde la narrativa personal refuerza los lazos afectivos de la comunidad resiliente, herida y abandonada.

Los webcomics puertorriqueños cuestionan y desafían la percepción del espacio geográfico de la colonia caribeña. Mi investigación comprueba que los textos de SPC construyen un archivo virtual de pertenencia; sin embargo, con los textos de SPC la pertenencia no se entiende como una determinación geográfica, sino como una profunda resistencia: se habita en la colonia pero no se pertenece al imperio; se tiene una ciudadanía norteamericana, pero se practica una identidad nacional puertorriqueña. Los límites físicos de la isla son muy claros: los puertos de entrada designados únicamente para uso del imperio y los aeropuertos de salida que generalmente son el trampolín de la diáspora. Al tratarse de un Estado Libre Asociado ¿qué concepción de pertenencia representa el arte secuencial puertorriqueño? La producción de Rosa Colón entre 2017 y 2019 ilustra el reclamo y el derecho a la hibridez, incorpora al cómic el relato personal del desastre como denuncia emocional de una ciudadanía desamparada.

Al hablar de desastre es importante remitirnos a las incorporaciones sistemáticas que las ciencias sociales han propuesto en este milenio. Se entiende por desastre un fenómeno natural o sociopolítico que devasta un territorio e interrumpe con fuerza el desarrollo de una comunidad. En el caso puertorriqueño, la asistencia gubernamental para aliviar el desastre natural de septiembre de 2017 es deficiente, por no decir nula. Tras el paso del huracán María, el pueblo que ha permanecido en la isla experimenta en su cotidianidad la dislocación del tiempo, la pérdida material de su tierra y el consumo total de sus bienes familiares. Sumado a esto, el conflicto social de pertenencia ha permeado en la comunidad desde la imposible independencia en 1898, la imposible estatidad tras la creación del Estado Libre Asociado en 1952 y, por último, la imposible recuperación de la rutina tras el huracán María en el 2017. Los boricuas han resistido las secuelas sociales, políticas y emocionales de la devastación de su territorio por más de un siglo de colonización. Han demostrado que con cada desastre es posible rediseñar estrategias de reconstrucción y de crecimiento comunitario. Si Puerto Rico hoy existe, revive y resiste es porque la sociedad civil así lo ha propuesto y practicado, no porque el gobierno norteamericano les conceda fondos federales anualmente.

 Figura 2. Panel de “One Year Later, Puerto Rico is Standing Still”. The Nib, septiembre 2018. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Colón y Rodríguez optaron por quedarse dentro de la isla tras el desastre del 2017. Con su producción artística y cultural se sumaron al esfuerzo de muchas otras iniciativas ciudadanas puertorriqueñas que reconstruyen la isla desde adentro, desde el saber propio, enfocándose en la sistematización de significado y en la denuncia de las derivaciones sociales del colonialismo norteamericano. Para muchos de estos colectivos ciudadanos el arte ha sido un refugio seguro: la posibilidad de narrar lo acontecido; la escuela interdisciplinaria sin costo material; y la plataforma de denuncia y resistencia política.

De acuerdo con Hillary Chute, estos textos multimodales tienen la capacidad de nombrar lo innombrable, de legitimar el contexto del trauma y de crear modelos ilustrativos plurales para entender la tristeza y el sufrimiento. Los cómics visualizan en imágenes los problemas más íntimos de una historia personal: “The most important graphic narratives explore the conflicted boundaries of what can be said and what can be shown at the intersection of collective histories and life stories” (Chute 459). Los webcomics que aquí se exploran presentan problemas sociales y emocionales derivados de la eterna enemistad entre la isla y los Estados Unidos, al leer los paneles de la Figura 3 planteamos las siguientes cuestiones: ¿Fue el huracán de 2017 el desastre que desmanteló la rutina de los puertorriqueños? O ¿es la falta de políticas públicas para restablecer la normalidad del colectivo lo que los ha llevado al desastre fiscal, material y político? ¿Es posible una recuperación nacional sin independencia? A través de estos textos se propone que el desastre de la isla es, objetivamente, su colonización.

  
Figura 3. Izquierda: panel de “Eye of the Storm”. The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Figura 4. Derecha: Página 12 de “María” publicado por Rosa Colón en marzo 2018.  Cortesía Rosa Colon.

El mensaje es preciso la reconstrucción de la isla se hará desde su resiliencia local, desde el trabajo de la población en el interior. Se ha comprobado con éxito internacional, en otras comunidades afectadas por desastres, que la profunda herida social colectiva se puede aliviar si se tiene la capacidad de reconocer la procedencia del daño, si se tiene la disposición de identificar, en colectividad, mecanismos y prácticas que reconstruyan un espíritu comunitario, que produzcan significados de pertenencia y que conduzcan al diálogo democrático para la edificación de un futuro solidario.

Con este trabajo planteo que los webcomics de SPC forman parte de la tradición crítica caribeña del cuestionamiento ontológico del ser puertorriqueño.2 Es decir, el arte secuencial de SPC es el resultado de un proceso artístico de autorreflexión, indagación y construcción identitaria que responde a la coyuntura política que vive la isla desde el 2016.3 SPC interviene directamente reescribiendo la historia puertorriqueña,4 y difundiendo información política oportuna con especial atención en la hibridación manifestada en las zonas de contacto con la cultura norteamericana. Esta hibridación artística involucra dimensiones lingüísticas5, económicas y de logística que son impensables o incuestionables en otros países independientes. Como territorio norteamericano la isla funciona bajo el idioma, las leyes, los tratados de la Guerra Hispanoamericana y las prácticas sociales derivadas de la condición colonial contemporánea. La mezcla del arte secuencial digital y la apropiación del contacto entre dos lenguas ha permitido cierta libertad de producción y publicación a estas mujeres puertorriqueñas que décadas atrás era simplemente impensable.

Para disolver fronteras lingüísticas y democratizar la difusión de información sobre la isla sus historias se publican en inglés, en palabras de Rosa Colón: “Se escribe en inglés para internacionalizar nuestras narrativas. También la economía del lenguaje permite contar las historias con más fluidez en la imagen. Priorizar la estética a través del uso de menos texto. Ha sido bien aceptado por el público y si cuestionan el idioma tampoco hay tanto problema. Es en inglés, pero es un inglés bien puertorriqueño” (Entrevista personal, febrero 2017). En un acto subversivo anticolonialista el arte secuencial digital se convierte en plataforma social para la voz puertorriqueña queer, femenina, independiente y bilingüe.

Figura 5. Panel de “Puerto Rico’s LGBT Community is Ready to Kick the Door Down”. The Nib, junio 2018. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Haciendo política a través de la interfaz
En el caso de los cómics digitales el internet es el medio de producción, distribución y recepción “en tiempos del huracán”. Las plataformas virtuales que utiliza SPC para publicar sus textos tienen como objetivo principal establecer un espacio seguro, sin geografía específica y sin censura, para divulgar ante la audiencia internacional la vida colonial de la isla. Los webcomics son emisiones únicas, sin archivo original, que exploran nuevas posibilidades del arte secuencial sin costo y sin formato riguroso establecido. Estos archivos son parte del mundo social que los lectores contemporáneos consumen cotidianamente entre sus registros multimodales en el infinito espacio virtual.

Por lo tanto, leer webcomics es una singular experiencia cada vez que se practica: se lee frente a la interfaz de un dispositivo electrónico y no frente a los paneles impresos. Gracias a la particular materialidad del webcomic Rosa Colón hace política con el internet. Sus lectores son cada vez más específicos, su mensaje descoloniza cada vez más el contenido del cómic tradicional. No estamos frente a material basado en palabras ni en papel: no son libros, no son revistas, no son panfletos y no son cuentos ilustrados. De igual forma los webcomics desafían nuestro sistema analítico tradicional en la academia literaria, nos permiten razonar la coexistencia de dos narrativas diferentes: las dominantes6, que ocupan mucho espacio en nuestros análisis tradicionales universitarios, y las que se dejan de lado con menos atención, es decir, las narrativas personales que deconstruyen las percepciones generalizadas sobre la historia. Escribir, ilustrar y publicar testimonios sobre el desastre, siendo ciudadana norteamericana y viviendo en la colonia, descoloniza la formalidad de la noticia y del estudio del desastre, también es representativo de la revolución estructural artística que presenciamos en la contemporaneidad todos los nativos de la era digital.

Para Rosa Colón estos foros virtuales propician nuevas formas de leer y distintos lectores. Es decir, lo que llamamos texto, no está impreso y no tiene formato para imprimirse: el texto es un enlace, un archivo digital con materialidad virtual, para leerse en un dispositivo móvil ya sea Tablet, Smartphone o una computadora portátil. La audiencia y demografía lectora se transforma en un grupo receptor en continua evolución formativa. Examinando integralmente el texto es posible hacer uso del medio de manera congruente para informar, reivindicar, denunciar y reclamar espacios o discursos. Por lo tanto, el análisis se concentra en el texto con la imagen, en el testimonio, en las transiciones, en la diversificación de los paneles y en el uso de los colores.

La herida que se dibuja sin desaparecer
Los webcomics sobre el huracán María forman parte del catálogo de narrativas gráficas digitales que abordan la herida social y el desastre en una comunidad sin representación política y sin recuperación contigua. Un ejemplo que se puede estudiar en paralelo es la novela gráfica del artista norteamericano Josh Neufeld, A.D. New Orleans After the Deluge (2009). La cual nació como una serie de webcomics publicados entre el 2007 y 2008 en el sitio web del artista (http://www.joshcomix.com). Posteriormente este compendio fue rediseñado e impreso como novela gráfica. El texto representa la magnitud de la herida, denunciando el desastre social a través de siete diferentes testimonios de sobrevivientes al huracán Katrina de 2005 Nueva Orleans.

A propósito de esta novela gráfica, en “The Postcolonial Graphic Novel and Trauma”, Sam Knowles argumenta que utilizar como base de producción y difusión una plataforma virtual es ejercer una postura política: es hacer política. En el caso de Neufeld y en el caso de Colón, publicar de manera virtual el testimonio personalizado de los sobrevivientes norteamericanos descoloniza la percepción del desastre, poniendo atención en que a pesar de la ciudadanía de los individuos la administración en curso decide no resolver el problema y sus secuelas. Estoy de acuerdo con Knowles, en que la novedad crítica de estos textos radica en la incorporación de hipervínculos virtuales, discusiones desarrolladas exclusivamente en la red, podcasts y cadenas en línea7 en las que el autor basa la construcción de sus webcomics. Al hacer política con estas publicaciones el desastre no se reduce a la desdicha del individuo sin control sobre el fenómeno natural; más bien, se despliega sin censura y sin geografía un discurso crítico social que expone la indolencia de las autoridades norteamericanas.

Los webcomics de Colón y de Neufeld proponen la concientización sobre el costo humano del desastre natural, la ruina política que obstruye la recuperación de la sociedad. Contrastando estos textos con las noticias nacionales en ambos casos, 2005 y 2017, la claridad del mensaje es evidente. El público lector puede instruirse, a través de estos webcomics, sobre las consecuencias humanas provocadas por el mal manejo de los recursos gubernamentales.

Figura 6. Panel en página 6 de “María”, https://rosacolonguerra.com/ave-maria (marzo 2018). Cortesía Rosa Colon.

Por lo tanto, el desastre es humano, provocado por aquellos en la administración que ignoran el daño material de sus cohabitantes y la pérdida absoluta de la confianza y seguridad de los ciudadanos afectados. Estos relatos personales contrastan con la narrativa del sistema dominante, los primeros se enfocan en la voz de las minorías que denuncian la negligencia del sistema norteamericano. Las segundas ignoran sus errores para dirigir esfuerzos de recuperación física y emocional de las zonas devastadas. Vemos en estos paneles8 cómo se asocia el vocablo muerte –“dying” “killing”– con el mismo culpable: la enemistad del gobierno norteamericano. En el texto de Neufeld la denuncia viene de una ciudadana de color, mientras que en el texto de Colón la voz de la autoridad de San Juan tiene acusa internacionalmente al culpable.

Figura 7. Panel en página 7 de “María” , https://rosacolonguerra.com/ave-maria (marzo 2018). Cortesía Rosa Colon.

El panel en la Figura 7 expone directamente el absurdo acto en la supuesta visita gubernamental tras el desastre. Se parte de lo particular, del dolor y testimonio del ciudadano para dirigirse a lo colectivo con la alcaldesa y terminar con el responsable. Se establece una jerarquía de cercanía al desastre: pueblo que sufre, autoridad colonial que denuncia, colonizador sin empatía, sin respeto y sin solución.

Crisis y compromiso en el ojo de la tormenta
La palabra trauma9 se define a partir de su raíz griega como una herida corporal o mental con profundas consecuencias. Más allá de su percepción clínica en el individuo, el trauma experimentado por una comunidad en desventaja implica también severas repercusiones emocionales y políticas entre el ciudadano y el gobierno que lo representa. La herida social puertorriqueña es desastrosa, es el resultado de la combinación de la manipulación económica y psicológica desde la colonización de la isla y de la pérdida material que ha dejado cada fenómeno natural en los últimos 30 años.

     
Figura 8. Paneles de “Puerto Rico: Should I State or Should I Go?” The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Las narrativas digitales publicadas en la red dan voz en cada secuencia a la desorientación espiritual provocada por la imposición cultural norteamericana. Ilustran la confusión política experimentada como ciudadanos de segunda clase y el desencajamiento territorial que del pueblo puertorriqueño tras la privatización y venta de su tierra y sus costas. Dichos textos son también herramientas didácticas que con mucho orden y precisión exploran la situación actual de la isla relacionándola con su historia política desde 1898. Se codifica la particular naturaleza del desastre puertorriqueño, el cual está fijado en su vulnerabilidad, en su estatuto colonial y en su imposible independencia política. Son dos las visiones que se perciben sobre el trauma en estos webcomics:

1) En el texto “Puerto Rico Should I State or Should I Go?”, se representa el trauma colectivo nacional presentando la crisis social puertorriqueña derivada de la profunda crisis económica vigente desde el siglo XV. Este texto es un repaso histórico sobre la colonización de la isla, para explicar cómo las políticas imperialistas privaron a la población boricua de recibir ayuda internacional durante y después del desastre natural del 2017.

    
Figura 9. Paneles de “Puerto Rico: Should I State or Should I Go?” The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

2) En “Eye of the Storm” se representa el conflicto emocional tras la destrucción física de la isla en septiembre 2017. Esta narrativa es el testimonio de la noche del huracán y los días inmediatos. La artista plasmó esta historia ipso facto al recuperar la energía eléctrica para enviar correos electrónicos y trabajar en la red un par de horas.

Figura 10. Panel de “Eyes of the Storm”. The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Sobre el desastre comunal Abigail Lara Ward (coordinadora del texto Postcolonial Traumas) explica que existen traumas que únicamente pueden definirse a través de una experiencia y de un imaginario colectivo. La autora propone que la particularidad del cómic frente a la novela tradicional es la capacidad de representar conflictos comunales y narrarlos desde voces alternas a las visiones oficiales. Las narrativas digitales representan “an ongoing healing relationship with a community as echoes of past events” (Lara 2). En el caso del desastre puertorriqueño, Rosa Colón se dedicó durante un año completo a ilustrar el dolor sufrido por ambas artistas y por la comunidad. Vemos que las secuencias en el texto “María” (2018) rompen el ciclo destructivo del silencio norteamericano, encaminan a la comunidad hacia una conversación sobre el reconocimiento del dolor del olvido, la sanación del pasado y la construcción del futuro.

Figura 11. Panel en página 8 de “María” , https://rosacolonguerra.com/ave-maria (marzo 2018). Cortesía Rosa Colon.

Lara examina tres cualidades de las narrativas gráficas que favorecen procesos de conservación comunitaria: “1) Difficulty of dealing with memories of trauma; 2) The challenge of testifying to, or narrating a traumatic past; 3) The modes of resistance to trauma” (Lara 8). “Eye of the Storm” (SPC) vuelve al recuerdo de la noche en que el huracán María azotó la isla, convirtiéndolo en el testimonio que archiva la resistencia al olvido. Los paneles ilustran un reclamo a través de la yuxtaposición de imágenes, onomatopeyas y narrativa breve en escala de tonos grises. Publicar inmediatamente estos materiales de manera virtual es hacer política, es defender la vida, es pedir auxilio no como víctimas sino como supervivientes usuarios del portal mundial virtual.

Figura 12. Paneles de “Eyes of the Storm”. The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Colón se concentra en expresar el miedo a la fuerza bruta natural del viento y la tormenta. La herida se va dibujando a través de las expresiones en los rostros. La diégesis vuelve al ojo de la tormenta, Jurakán la fuerza natural del caos y destrucción taína, se personifica con rostro omnipresente, los aparatos electrónicos vuelan mientras que las artistas resisten resguardadas en el baño de su casa en San Juan. El miedo es mayor que la contingencia, la protagonista invoca a la transformación desde la herencia ancestral.

En la misma línea de pensamiento sobre la capacidad de las narrativas gráficas de representar el trauma individual y colectivo, en Comics, Trauma and the New Art of War, Harriet E.H. Earle repasa los famosos modelos occidentales de sicoanálisis del trauma, empezando por el modelo clásico compuesto por las propuestas analíticas de Sigmund Freud, quien entendió al trauma como la representación médica de un problema mental que tiene difícil acceso en la memoria del paciente. Freud consideró que era imposible hablar de eventos traumáticos y que dichas infortunadas experiencias no eran representables en su materialidad. Se entendió al trauma como un daño no reconocido, como una experiencia sin reclamo, se creía que la persona afectada no comprendía a profundidad la procedencia de su propia herida y que tampoco sabía cómo explorarla, cómo concretarla, por lo tanto, no tenía la agencia pertinente para sanarla.

A través de su investigación Earle demuestra cómo dicha percepción ha cambiado en los estudios sicológicos, la autora repasa las propuestas contemporáneas sobre la coexistencia de los sujetos como agentes de cambio en el desastre y su capacidad de manifestar a través del arte su dolor, apelando a su transformación con empatía y solidaridad. Por lo tanto, el arte secuencial desafía la propuesta clínica freudiana. SPC materializa en imagen las heridas, dando voz al testimonio de la experiencia devastadora.

      
Figura 13. Paneles de “Eyes of the Storm”. The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Este es el único webcomic sobre el huracán María creado y protagonizado únicamente por mujeres en la isla en el 2017. El gris simboliza la devastación, el vacío espiritual que deja la fuerza natural al arrasar con el hogar. El negro delinea la indiferencia del colonizador que los deja morir tras la catástrofe.

Volviendo al análisis de Earle, existen dos relecturas femeninas postcoloniales de aquellos modelos de análisis hegemónicos mono-culturales masculinos: las propuestas de Kalí Tal (algunos textos se encuentran en http://kalital.com/trauma-studies/) y de Michelle Balaev (en The Nature of Trauma in American Novel) reconocen que el trauma se experimenta como un vacío sicológico que puede repararse o sanarse a través de la narración del evento desafortunado. De igual manera, los análisis desde el modelo pluralista establecen que el trauma puede medirse también de manera social: a través de la memoria en la literatura, en los cuerpos, en la narración de la pérdida, en la destrucción, en la percepción de los lugares devastados, en las circunstancias negativas del desplazamiento y en el tiempo detenido en las colonias. Como ejercicio visual de profunda pertenencia comunitaria, los textos de SPC representan la herida puertorriqueña, ilustrando el desastre posterior al huracán María y representando la posibilidad de compartir en comunidad las historias personales ignoradas en la catástrofe.

El compromiso emocional que combate la indiferencia colonial
Estos textos virtuales fueron creados desde una visión femenina tanto a nivel gráfico como intelectual y discursivo. Las protagonistas de las secuencias son las artistas quienes a través de su mirada y sus emociones desarrollan la historia de las mujeres que hacen cómics en medio del desastre. En Graphic Women (2010), Hillary Chute explica que en la mayoría de las narrativas gráficas de mujeres “there is a first- person narrator who is graphically visible on the page, all these works deal with violence, and all make a political intervention into mainstream representation through their form” (Chute 4). En este caso Colón y Rodríguez son la representación directa de la voz femenina silenciada por décadas en el mercado del cómic puertorriqueño dentro y fuera de la isla. Las artistas no producen súper héroes masivos, más bien son ellas el estudio en la secuencia, son el rostro del relato sobreviviente al desastre social de la isla.

De acuerdo con Earle, “The traumatic event has placed the survivor in a situation of serious risk to their life, which, possibly by chance, they have overcome. They are then left with the shadow of this ‘near-death experience’ awakening the ‘peculiar and perplexing experience of surviving’” (Earle 31). A través de sus narrativas personales la herida social se transforma en un concepto manejable, en una emoción empática y en el mejor de los casos una lesión intelectual y emocional curable si se mantiene en constante proceso de sanación con la comunidad. El carácter metagráfico y cognitivo del webcomic presenta cómo las protagonistas ejercen conciencia de la existencia femenina colonizada. Las creadoras se ubican dentro y fuera de la historia, de esta manera van mostrando las posibilidades, los alcances y los beneficios de incorporar la producción digital democrática de autoría local femenina a un mercado masivo internacional.

Estos textos presentan la visión pluralista del trauma, desde el cuerpo de la mujer, la óptica del sujeto sin voz, del ciudadano común que no pretende más que contar su historia. El webcomic de SPC es la publicación autónoma en tiempos apocalípticos del Caribe, es la contra narrativa histórica que evidencia la falta de objetividad del discurso norteamericano y de las cadenas televisivas dominantes del presente milenio.

El título “Puerto Rico: Should I State, or Should I Go?” revela la persistente duda de formar parte de la diáspora puertorriqueña en los E.E.U.U., o de resistir en la isla la caótica realidad actual ¿Se debe abandonar la isla apocalíptica para mudarse a la distopia estadounidense bajo la actual administración de Donald Trump? El público contesta, a través de las redes sociales como Instagram y Facebook, con opciones de un posible futuro para su nuevo hogar y trabajo en Florida, North Dakota o Nueva York. El formato virtual –de múltiples voces– del texto genera actitudes solidarias de sanación en comunidad: las artistas y los lectores se acompañan y comparten lo que han vivido, dibujado, escrito o leído sobre la catástrofe.

“Puerto Rico: Should I State, or Should I Go?” es un inventario del trauma colectivo puertorriqueño, cuyo origen es la histórica guerra hispanoamericana que concluyó con el tratado de París y la invasión estadounidense en 1898. Dicha estrategia militar colonialista tiene una dimensión primaria y determinante para la elaboración del discurso resiliente en este texto.

      
Figura 14. Paneles de “Puerto Rico: Should I State or Should I Go?” The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

La imposibilidad de cambio inmediato ejemplifica el trauma colonial acertadamente localizado en este panel en la mirada de Rosa, la protagonista, quien sosteniendo su corazón con forma de isla y contra-bandera en blanco y negro invita a la independencia personal del individuo. A través del mensaje de resistencia a la americanización y de los colores que las caracterizan como estudio de cómic femenino, las artistas están dispuestas a comenzar un proceso de discusión, proposición y sanación colectiva. El webcomic cuestiona la imposible libertad de Puerto Rico contrastándola con la posibilidad de libertad al migrar al imperio. Dicho imperio que ha sido patrono del tiempo, del espacio y de la calidad de vida de la isla. A diferencia de “Eye of the Storm” donde la historia es desconsolada, en gris y negro con solo 9 segmentos, “Puerto Rico: Should I State or Should I Go?” elabora un discurso liberador vestido de sarcasmo, con colores brillantes y trazos concretos con perspectivas internacionales en más de 20 paneles.

Un poco del contexto que aborda esta narrativa gráfica es el siguiente: a finales de 2016 y durante 2017 el gobierno puertorriqueño se declaró en bancarrota. El gobierno federal estadounidense impuso a la isla una deuda billonaria e impagable en su calidad de colonia estadounidense. Dicha deuda fue valorada por una junta de control fiscal impuesta desde el congreso norteamericano compuesta por extranjeros ajenos al espacio, la economía y la cultura de la isla. Inmediatamente Puerto Rico sufrió un significativo recorte económico de millones de dólares. Entre todo este desastre social, los sectores más afectados fueron la Universidad de Puerto Rico y el comercio local, como consecuencia se organizaron huelgas, paros nacionales que desembocaron en severos conflictos sociales.

La sociedad boricua en la diáspora en los E.E.U.U. ascendió con velocidad a partir del mes de septiembre de 2017 cuando dos huracanes categoría 5 pasaron por encima de la isla. El resultado de esta sucesión de eventos desafortunados es que desde septiembre de 2017 Puerto Rico ha sido considerado zona de desastre. El conteo de las muertes ha sido un proceso polémico y sus habitantes no han recibido ayuda psicológica profesional para bregar con la tragedia. Todos los estudios respecto a las vidas perdidas abordan el tema en materia de estadísticas, números abstractos y fórmulas derivadas del estudio que publicó la Universidad de Harvard en mayo de 2018. Ningún análisis oficial norteamericano se ha enfocado en los daños emocionales que la muerte han ocasionado en el colectivo que reside en la isla. Colón denuncia esta situación en el webcomic “Hurricane Maria’s Real Toll”.

      
Figura 15. Paneles de “Hurricane Maria’s Real Toll”. The Nib, junio 2018. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Los paneles ilustran con mínimo texto, dos colores y dos objetos la muerte como secuela del desastre. Nadie ha contado la desesperación de la isla, en bancarrota oficial, bregando más de 6 meses sin energía eléctrica, agua potable y bienes comestibles. No tener acceso a fuentes de electricidad y el desabastecimiento de agua limpia cambió la vida de muchas familias. Nadie se responsabiliza. Colón declara que no se trata de números sino de personas, que la vida no se mide en estadísticas sino en la memoria ciudadana, la resiliencia colectiva y la incansable denuncia de la fallida administración gubernamental.

 
Figura 16. Panel de “Hurricane Maria’s Real Toll”. The Nib, junio 2018. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

Hoy en día tras la catástrofe, ser boricua significa reconstruir, regenerar, rehacer la sociedad desde los esfuerzos en comunidad, sin esperar ayuda humanitaria, legal o psicológica de los E.E.U.U. La posible estatidad constitucional y los plebiscitos del gobierno federal para reconocer la voz puertorriqueña no son más que un cambiante sarcasmo institucionalizado. De esto se burla el casi último panel del webcomic.

 

Figura 17. Panel de “Puerto Rico: Should I State or Should I Go?” The Nib, octubre 2017. Cortesía The Nib y Rosa Colon.

La miseria física del país, el estrés postraumático de la comunidad y la confusión social y económica sobre el futuro de la isla provocaron que SPC retome una batalla peligrosa con digna valentía: personificar la sobrevivencia boricua en la cotidianidad. Los webcomics narran los retos de la vida diaria en la isla tras el huracán, las más básicas cotidianidades son motivo para ilustrar: desde no poder consumir agua fría, hasta no poder convertirse en un estado de la federación norteamericana. Las noticias no iban a llegar a los periódicos masivos del imperio. Para contrastar la imposible impresión de las experiencias de los ciudadanos sobrevivientes, se publicaron realidades inmediatamente en forma de webcomic.

El estilo visual además de abrir el campo a su lectura propone también nuevos escenarios de creación artística: con tinta digital, lápiz digital y su caligrafía llevada a la pantalla de retina. Sin calma tras la tormenta, SPC no detuvo su producción ni su compromiso social con la escena local del cómic independiente. La resistencia creativa, la valoración, la aceptación y la sistematización del trauma puertorriqueño son el motor crativo desde el iPad Pro con el Apple Pencil, el Procreate App y también la Wacom Tablet.

   

Figura 18. Izquierda: Fotografía digital de Rosa Colón. Archivo personal. Cortesía Rosa Colón.
Figura 19. Panel de “María”, https://rosacolonguerra.com/ave-maria (marzo 2018). Cortesía Rosa Colon.

Algunas conclusiones de este breve análisis son: el webcomic es el medio de representación del desastre, el canal de distribución y construcción es el internet, la interfaz se transforma en herramienta gráfica y visual de creación y recepción. Se ilustra el testimonio de una historia ocurrida en tiempo real, el receptor es diverso e infinito. El arte es el refugio, la herida es transformada en diálogo, los colores toman turnos dependiendo del humor. La esperanza se concentra en las acciones colectivas. El trauma se vive, se dibuja, se lee, se comprende y poco a poco se encuentran rayitos de luz para sanar desde la oscuridad de la colonia. Ya no se desconoce lo que se ignoraba sobre la isla, ahora se habla sobre las carencias de los boricuas, se dibuja la queja histórica y se analiza la represión sistemática a través de la instrucción anticolonialista. Las narrativas gráficas y la gestión cultural de SPC constituyen un punto de encuentro, un refugio donde la comunidad local puede verse representada y participar activamente en la recuperación colectiva.

Obras citadas
Chute, Hillary. Graphic Women: Life Narrative and Contemporary Comics. Columbia University Press, 2010.

-----. “Comics as Literature? Reading Graphic Narrative”. PMLA. Vol. 123, No. 2, 2008.

Colon, Rosa (Soda Pop Comics). “Eye of the Storm.” https://thenib.com/rosa-colon

-----. “Puerto Rico: Should I State, or Should I Go?” https://thenib.com/rosa-colon

-----. “Ave Maria” https://rosacolonguerra.com/ave-maria

-----. “Hurricane Maria’s Real Toll” https://thenib.com/rosa-colon

-----.“Puerto Rico’s LGBT Community is Ready to Kick the Door Down” https://thenib.com/rosa-colon

Earle, Harriet E.H. Comics, Trauma and The New Art of War. University Press of Mississippi, 2017.

Fenty, Sean, Trena Houp and Laurie Taylor. “Webcomics: The Influence and Continuation of the Comix Revolution”. ImageTeXT Intercisiplinary Comics Studies, Vol.1, No. 2, 2004. www.english.ufl.edu/imagetext/archives/v1_2/group/

Jacobs, Dale. “Webcomics, Multimodality, and Information Literacy” ImageTeXT Intercisiplinary Comics Studies, Vol. 7. No. 3, 2014. http://imagetext.english.ufl.edu/archives/v7_3/jacobs/

Knowles, Sam. “The Postcolonial Graphic Novel and Trauma: From Maus to Malta.” Postcolonial Traumas: Memory, Narrative, Resistance. Edited by Abigail Lara Ward, Palgrave-Macmillan, 2015, pp.83-95.

Lara Ward, Abigail. Postcolonial Traumas: Memory, Narrative, Resistance. Palgrave-Macmillan, 2015.

Neufeld, Josh. A.D.: New Orleans After the Deluge. Pantheon Books, 2010.

Notas
1 Rosa Colón produce y organiza con mucha rapidez su archivo virtual artístico en su sitio personal https://rosacolonguerra.com/ y en otras plataformas digitales contemporáneas como “Splinter News” el sitio web de Univisión y en The Nib que tiene como objetivo principal la libertad de expresión a través del arte digital.

2 Algunos ejemplos de dicha tradición contemporánea son: The Puerto Rican Nation on the Move: Identities on the Island and in the United States de Jorge Duany; El país de cuatro pisos de José Luiz González; La memoria rota y El arte de bregar de Arcadio Díaz Quiñones.

3 Año de la imposición de una junta fiscal extranjera Puerto Rico Oversight, Management, and Economic Stability Act (PROMESA).

4 Se puede revisar el webcomic histórico publicado en The NibPuerto Rico’s Long History of Separatists." Y la página de su festival anual de cómic independiente https://www.tintero.pr/

5 Por ejemplo: el código puertorriqueño es la variación dialectal de la isla que resulta del contacto cotidiano entre el inglés y el español. Es decir, el puertorriqueño es el idioma coloquial de la isla, el cual es parte de la diversidad del cómic autóctono y del intercambio lingüístico que unifica el arte secuencial boricua.

6 Considero a la narrativa dominante la historia hegemónica que proviene de una sola voz, de una sola visión que cuenta una sola historia desde un único punto de vista. Por lo general, es la narrativa de la sociedad monocultural blanca y occidental, la cual al narrar los sucesos históricos no incluye la experiencia de voces minoritarias, indígenas, locales o de mujeres.

7 “Use of innovative forms: hyperlinks, online discussions threads, and podcasted interviews…” [and from] “telling the story from the perspective of a cross-section of New Orleans residents’ sort of a people’s history of Hurricane Katrina”. (Knowles 85).

8 Se pueden consultar algunos paneles del texto A.D. New Orleans After the Deluge (2009) de Josh Neufeld en http://www.smithmag.net/afterthedeluge/2008/07/14/chapter-13/2

9 Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders https://www.psychiatry.org/psychiatrists/practice/dsm